En la conclusión de esta serie, Entre Dios y su pueblo, consideramos el Nuevo Pacto, promulgado por medio de Jeremías y otros profetas y cumplido por Jesus. El Nuevo Pacto es el cumplimiento de todos los pactos anteriores, y especialmente rectifica las deficiencias del Pacto de Ley. Ofrece no solo el completo perdón de los pecados sino también un nuevo corazón de obediencia a la ley de Dios.
Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.
Si los judíos no pueden ganar el favor de Dios por medio de obediencia a su ley, ¡cuánto más obvio es que los gentiles...
Lejos de inventar las historias de Jesús, los apóstoles las vivieron, viendo y escuchando lo que nos reportaron.