En la conclusión de esta serie, Entre Dios y su pueblo, consideramos el Nuevo Pacto, promulgado por medio de Jeremías y otros profetas y cumplido por Jesus. El Nuevo Pacto es el cumplimiento de todos los pactos anteriores, y especialmente rectifica las deficiencias del Pacto de Ley. Ofrece no solo el completo perdón de los pecados sino también un nuevo corazón de obediencia a la ley de Dios.
El pueblo afirmó su amor por Dios, y Dios afirmó su presencia en medio de ellos.
Dos pruebas de la doctrina de justificación por sola fe son la misma experiencia de los Gálatas y el ejemplo de Abraham.
Cuatro personajes importantes del cuarto siglo fueron Ambrosio, Juan Crisóstomo, Agustín de Hipona y Jerónimo.