Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.
Hay apoyo en el Nuevo Testamento para la inmersión, el derramamiento y el rociamiento como modos de bautismo.
La resurrección de Cristo garatiza la resurrección del cuerpo en el día final.
La resurrección de Cristo significa resurrección para nosotros en tres tiempos.