Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.
Hubo varias condiciones eclesiásticas, intelectuales, científicas, políticas y culturales que clamaban por una reforma de la iglesia, pero los papas resistieron los impulsos reformadores.
La iglesia es una, santa, católica y apostólica.
Los capítulos 6 al 9 de la Confesión fluyen lógica y teológicamente del pecado al pacto y luego a Cristo y al libre albedrío...