En la teología reformada, el pacto de gracia es el puente que conecta la antropología con la cristología, la pneumatología y la escatología.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.
La iglesia siempre es visible pero tiene aspectos invisibles desde nuestra perspectiva.