Después de una introducción a la carta de 2 Pedro, este primer episodio se enfoca en la presentación de Cristo como Dios y Salvador.
La vida y la muerte de Cristo satisficieron los justos requisitos de la ley de Dios.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.
La voluntad de Dios para los cristianos es nuestra santificación, particularmente en el área de la sexualidad.