Dios nos ha concedido todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana y tener comunión con él.
Sin sutileza alguna, Pablo empezó esta carta con una fuerte reprensión, porque los Gálatas se habían desviado del único evangelio para creer otro evangelio...
Las señales del fin tienen el propósito de mantenernos siempre preparados.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.