Dios nos ha concedido todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana y tener comunión con él.
Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
Algunos movimientos dentro y fuera de la iglesia la afectaron mucho durante los siglos XXVII y XXVIII.
En la conclusión de la época medieval, algunos personajes importantes y las cruzadas tuvieron impactos cuyos efectos perduran hasta la fecha.