La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.
La Biblia es un libro enteramente humano y enteramente divino, así como es la persona de Jesuscristo.
Lleno de muchas leyes ahora obsoletas, Levítico nos enseña que podemos ser santos por la expiación que Dios hace posible.
Difícilmente un esclavo liberado buscaría volver a la esclavitud, pero es común cambiar una religión esclavizante por otra.