No sólo murió y resucitó Cristo por los cristianos sino también los cristianos morimos y resucitamos con Cristo. El resultado de morir y resucitar con Cristo es toda una nueva vida animada por Cristo viviendo en nosotros.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.
La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.