La quinta sección de la Confesión de Fe de Westminster cubre varios temas relacionados con la vida cristiana.
La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
Pedro describió el carácter, los métodos y el fin de los falsos maestros para advertirnos del peligro de volver al lodo.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.