La quinta sección de la Confesión de Fe de Westminster cubre varios temas relacionados con la vida cristiana.
El primer estado del ser humano fue de inocencia, el cual incluyó algunas instituciones fundamentales y una prueba especial.
Dios nos ha concedido todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana y tener comunión con él.
Como hijos del día, tenemos que vivir en una forma alerta y sobria, armados de fe, amor y esperanza.