Un breve repaso de algunas de las principales herejías cristológicas y las respuestas de los concilios
Como hijos del día, tenemos que vivir en una forma alerta y sobria, armados de fe, amor y esperanza.
Siendo hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo disfrutan tres de los mismos privilegios que el Hijo de Dios tiene ante su Padre.
Nuestra confesión de fe provee la primera razón por mantener la esperanza cuando otros cristianos mueren.