Un breve repaso de algunas de las principales herejías cristológicas y las respuestas de los concilios
Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.
Aunque es cansado persistir en hacer el bien, existe la promesa de cosechar beneficio si no nos desmayamos.
Lleno de muchas leyes ahora obsoletas, Levítico nos enseña que podemos ser santos por la expiación que Dios hace posible.