Un breve repaso de algunas de las principales herejías cristológicas y las respuestas de los concilios
Como respuesta a la amenaza del Arrianismo, el Concilio de Nicea formuló el Credo de Nicea.
En su efusivo agradecimiento por la iglesia en Tesalónica, los autores describieron una iglesia digna de ser imitada.
El día del Señor será no solo una destrucción universal sino también una renovación universal.