Un breve repaso de algunas de las principales herejías cristológicas y las respuestas de los concilios
La Cena del Señor es no sólo una conmemoración sino también comunión con Cristo.
Nuestra confesión de fe provee la primera razón por mantener la esperanza cuando otros cristianos mueren.
El credo que llamamos el Niceno probablemente fue una ampliación del Credo de Nicea realizada por el Concilio de Constantinopla.