Hay cinco categorías de textos en el Nuevo Testamento que enseñan la deidad de Cristo.
Dios Padre levantó a Cristo corporalmente por el poder del Espíritu Santo.
Otra manifestación del fruto del Espíritu es la generosidad de los cristianos hacia los maestros de la palabra de Dios.
En el llamamiento interno o eficaz Dios nos persuade a arrepentirnos y creer en Cristo.