Los dos estados de Cristo son su humillación y su exaltación.
Este episodio repasa unos temas de interés especial en la segunda mitad de la Segunda Confesión Helvética.
El día del Señor será no solo una destrucción universal sino también una renovación universal.
Las viudas ya tuvieron abundante comida, pero todavía quedó por resolverse la continuación del linaje extinto de los hombres difuntos.