Los dos estados de Cristo son su humillación y su exaltación.
Lleno de muchas leyes ahora obsoletas, Levítico nos enseña que podemos ser santos por la expiación que Dios hace posible.
En la conclusión de la época medieval, algunos personajes importantes y las cruzadas tuvieron impactos cuyos efectos perduran hasta la fecha.
Enfocándose en su misión de hacer discípulos, la iglesia capacita a los cristianos para perseguir sus vocaciones en el mundo.