Los dos estados de Cristo son su humillación y su exaltación.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.
Después de una introducción a la carta de 2 Pedro, este primer episodio se enfoca en la presentación de Cristo como Dios y Salvador.
Los cristianos pueden estar seguros de su elección y de su entrada en el reino eterno de Cristo.