Los dos estados de Cristo son su humillación y su exaltación.
Desde el vientre del pez, Jonás siguió orando, suplicando a Dios y haciendo un voto de agradecimiento por la salvación que es del Señor.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
Interpretada a la luz del evangelio, una antigua historia revela quiénes son los verdaderos hijos no solo de Abraham sino también de Sara.