Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.
Otra manifestación del fruto del Espíritu es la generosidad de los cristianos hacia los maestros de la palabra de Dios.
Lejos de inventar las historias de Jesús, los apóstoles las vivieron, viendo y escuchando lo que nos reportaron.
En cuanto la manera de estar bien con Dios, hay dos sistemas incompatibles: el de hacer y el de creer. En Gálatas 3:10-14, Pablo...