Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.
Los capítulos 6 al 9 de la Confesión fluyen lógica y teológicamente del pecado al pacto y luego a Cristo y al libre albedrío...
El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).
No importando cuánto hayamos avanzado en la vida cristiana, siempre podemos crecer más y más.