Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.
La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.
Después de decirnos lo que Dios nos ha concedido, Pedro nos insta a aplicar toda diligencia para crecer en nuestra fe.
Cada una de las posturas milenialistas tiene sus problemas, pero algunas más que otras.