Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.
Las marcas de Jesús en el cuerpo de Pablo fueron evidencias de su fe y un reto para nosotros de vivir la nuestra.
La resurrección de Cristo garatiza la resurrección del cuerpo en el día final.
El Credo de Calcedonia se enfoca en la cristología, rechazando varias herejías para confirmar la fe nicena.