La vida y la muerte de Cristo satisficieron los justos requisitos de la ley de Dios.
El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.
Aunque fue la cosa más vergonzosa para Pablo, él frecuentemente mencionó que había sido perseguidor de la iglesia, y lo hizo para demostrar cuán...
Siendo hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo disfrutan tres de los mismos privilegios que el Hijo de Dios tiene ante su Padre.