La vida y la muerte de Cristo satisficieron los justos requisitos de la ley de Dios.
El día del Señor será no solo una destrucción universal sino también una renovación universal.
Algunas herejías antiguas afligieron y retaron la iglesia, como el gnosticismo, el docetismo, el ebionismo, el marcionismo, el montanismo, el novacionismo, el monarquianismo y...
Aunque los Evangelios mantienen un enfoque en Israel, al mismo tiempo enfatizan el propósito de Jesús de extender su salvación a todas las naciones.