La vida y la muerte de Cristo satisficieron los justos requisitos de la ley de Dios.
Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
En cumplimiento con su pacto con Abraham, Dios rescató a Israel de Egipto, constituyéndolo en una nueva nación. En el Monte Sinaí, promulgó y...