Empezamos una nueva serie de exposición de la carta de Pablo a los Gálatas. En este episodio, examinamos el saludo, el cual Pablo utilizó para establecer su autoridad apostólica y la genuinidad del evangelio que predicó.
Desde el vientre del pez, Jonás siguió orando, suplicando a Dios y haciendo un voto de agradecimiento por la salvación que es del Señor.
Dios prometió que la gloria posterior de su templo sería mayor que su gloria pasada.
Preocupados por la fe de los tesalonicenses en medio de aflicciones, los misioneros enviaron a Timoteo para animarlos y para ver cómo estaban.