Sin sutileza alguna, Pablo empezó esta carta con una fuerte reprensión, porque los Gálatas se habían desviado del único evangelio para creer otro evangelio falso.
Interpretada a la luz del evangelio, una antigua historia revela quiénes son los verdaderos hijos no solo de Abraham sino también de Sara.
El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.
Nathan Shannon conversa sobre Cornelio Van Til y su desarrollo de la apologética que frecuentemente se describe como presuposicional.