Aunque fue la cosa más vergonzosa para Pablo, él frecuentemente mencionó que había sido perseguidor de la iglesia, y lo hizo para demostrar cuán grande es la gracia de Dios. Si Dios pudo salvar a Pablo, puede salvar a cualquiera.
Preocupados por la fe de los tesalonicenses en medio de aflicciones, los misioneros enviaron a Timoteo para animarlos y para ver cómo estaban.
La reforma protestante avanzó y a veces retrocedió en Suiza, el Reino Escandinavo, Francia y los Países Bajos.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.