Aunque fue la cosa más vergonzosa para Pablo, él frecuentemente mencionó que había sido perseguidor de la iglesia, y lo hizo para demostrar cuán grande es la gracia de Dios. Si Dios pudo salvar a Pablo, puede salvar a cualquiera.
Por varios factores, entre los años 400 y 600, el poder del obispo de Roma creció enormamente.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.
Al ver cuánto grano Rut recogió su primer día en campo de Booz, Noemí de nuevo empezó a creer en el fiel amor del...