Aunque fue la cosa más vergonzosa para Pablo, él frecuentemente mencionó que había sido perseguidor de la iglesia, y lo hizo para demostrar cuán grande es la gracia de Dios. Si Dios pudo salvar a Pablo, puede salvar a cualquiera.
Interpretada a la luz del evangelio, una antigua historia revela quiénes son los verdaderos hijos no solo de Abraham sino también de Sara.
La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
Este episodio repasa unos temas de interés especial en la segunda mitad de la Segunda Confesión Helvética.