Aunque fue la cosa más vergonzosa para Pablo, él frecuentemente mencionó que había sido perseguidor de la iglesia, y lo hizo para demostrar cuán grande es la gracia de Dios. Si Dios pudo salvar a Pablo, puede salvar a cualquiera.
Los capítulos 6 al 9 de la Confesión fluyen lógica y teológicamente del pecado al pacto y luego a Cristo y al libre albedrío...
En los Salmos las naciones no sólo observan la gloria de Dios en Israel sino también son invitadas a alabarlo y servirlo.
En medio de los oráculos de juicio hay dos profecías que Jesús cumple.