Aunque fue la cosa más vergonzosa para Pablo, él frecuentemente mencionó que había sido perseguidor de la iglesia, y lo hizo para demostrar cuán grande es la gracia de Dios. Si Dios pudo salvar a Pablo, puede salvar a cualquiera.
En su descripción y defensa de su ministerio, Pablo y sus compañeros nos dan un retrato de minstros fieles.
La escatología individual incluye la muerte y el estado intermedio tanto del no creyente como del creyente.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.