Aunque fue la cosa más vergonzosa para Pablo, él frecuentemente mencionó que había sido perseguidor de la iglesia, y lo hizo para demostrar cuán grande es la gracia de Dios. Si Dios pudo salvar a Pablo, puede salvar a cualquiera.
La reforma de la iglesia empezó y creció rápidamente en Alemania impulsada principalmente por un monje agustino Martín Lutero.
Aunque denuncian la maldad de las naciones, los profetas también proclamaron la eventual inclusión de las naciones en la salvación de Dios.
En la conclusión de esta serie, Entre Dios y su pueblo, consideramos el Nuevo Pacto, promulgado por medio de Jeremías y otros profetas y...