Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.
La Biblia es un libro enteramente humano y enteramente divino, así como es la persona de Jesuscristo.
La ascensión de Cristo es la culminación de su ministerio como Señor, Sacerdote y ser humano.
En respuesta a la primera queja de Habacuc, Dios anunció que haría una obra asombrosa.