Cinco lamentaciones burlonas anunciaron la destrucción del opresor.
En su descripción y defensa de su ministerio, Pablo y sus compañeros nos dan un retrato de minstros fieles.
La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.