Los padres de la iglesia llamados los polemicistas suirgieron después de los apologistas para seguir desarrollando y defendiendo la teología cristiana.
La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
Dios Padre levantó a Cristo corporalmente por el poder del Espíritu Santo.
Otra manifestación del fruto del Espíritu es la generosidad de los cristianos hacia los maestros de la palabra de Dios.