Pedro describió el carácter, los métodos y el fin de los falsos maestros para advertirnos del peligro de volver al lodo.
La iglesia siempre es visible pero tiene aspectos invisibles desde nuestra perspectiva.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
En su efusivo agradecimiento por la iglesia en Tesalónica, los autores describieron una iglesia digna de ser imitada.