Como una de las dos obras externas de Dios, la providencia incluye la preservación, la concurrencia y el gobierno, abarcando todo lo que sucede, tanto lo bueno como lo malo.
En el llamamiento interno o eficaz Dios nos persuade a arrepentirnos y creer en Cristo.
Por medio de la adopción, Dios Padre nos otorga el mismo privilegio de ser hijos que Jesucristo disfruta.
Después de los apóstoles, surgieron los que se llaman los padres apostólicos o posapostólicos y los apologistas.