Como una de las dos obras externas de Dios, la providencia incluye la preservación, la concurrencia y el gobierno, abarcando todo lo que sucede, tanto lo bueno como lo malo.
La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.
La regeneración es la implantación de vida en la persona para que pueda responder a Dios positivamente.
Por medio de una asututa conversación, Booz ganó el derecho de redimir un terreno de Noemí y de casarse con Rut.