Lejos de inventar las historias de Jesús, los apóstoles las vivieron, viendo y escuchando lo que nos reportaron.
En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.
Aunque el Señor va a venir como ladrón en la noche, no sorprenderá a los que son del día y no de la noche.
Entre las dos venidas de Cristo, hay un traslape de esta edad y la edad venidera.