Lejos de inventar las historias de Jesús, los apóstoles las vivieron, viendo y escuchando lo que nos reportaron.
En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.
El pueblo afirmó su amor por Dios, y Dios afirmó su presencia en medio de ellos.
Jesús y los escritores de del Nuevo Testamento frecuentemente citaron leyes del Antiguo Testamento y las aplicaron a los cristianos.