Mucho aprendizaje es una cuestión de recordar las verdades que ya sabemos.
La Biblia es un libro enteramente humano y enteramente divino, así como es la persona de Jesuscristo.
Después de escuchar el plan de Dios, el profeta Habacuc se atrevió a decirle a Dios que no debía hacer eso.
La sexta sección de la Confesión de Fe de Westminster cubre la eclesiología (la doctrina de la iglesia, los sacramentos y la disciplina eclesiástica).