Mucho aprendizaje es una cuestión de recordar las verdades que ya sabemos.
Los dos estados de Cristo son su humillación y su exaltación.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.
Todavía perseguidos, los tesalonicenses mostraron la evidencia de la gracia de Dios en sus vidas por medio de su fe y amor.