La aparente demora de Jesús en regresar no es un problema para los cristianos sino una oportunidad.
Cuando falsos maestros proclaman errores sobre la venida del Señor, los cristianos no debemos alarmarnos o dejarnos engañar.
Siendo hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo disfrutan tres de los mismos privilegios que el Hijo de Dios tiene ante su Padre.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.