La aparente demora de Jesús en regresar no es un problema para los cristianos sino una oportunidad.
Como la promesa y la ley son distintas categorías y funcionan independientemente, la salvación tiene que ser o por promesa o por ley.
La iglesia en Tesalónica nació en medio de oposición, recibiendo y continuando en necesidad de la gracia y la paz de Dios.
Además de la palabra, los sacramentos son medios de gracia.