La aparente demora de Jesús en regresar no es un problema para los cristianos sino una oportunidad.
Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
Otra manifestación del fruto del Espíritu es la generosidad de los cristianos hacia los maestros de la palabra de Dios.
En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.