Como todos los cristianos, Pablo fue apartado por la gracia de Dios y llamado por la misma gracia. El efecto de esta elección y este llamado es una vida transformada para la gloria de Dios.
Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.
Pablo y sus compañeros reconocieron que la iglesia en Tesalónica imitó las iglesias en Judea al ser fieles en medio de oposición.
Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.