Como todos los cristianos, Pablo fue apartado por la gracia de Dios y llamado por la misma gracia. El efecto de esta elección y este llamado es una vida transformada para la gloria de Dios.
Por varios factores, entre los años 400 y 600, el poder del obispo de Roma creció enormamente.
El apóstol Pedro denunció los falsos maestros de su día, quienes negaron al Señor que nos compró.
Una palabra del Señor reveló el orden de los eventos que sucederán cuando él venga.