Como todos los cristianos, Pablo fue apartado por la gracia de Dios y llamado por la misma gracia. El efecto de esta elección y este llamado es una vida transformada para la gloria de Dios.
Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.
En el vientre del pez, Jonás bajó una cuarta vez, y desde el fondo del már, oró al Señor, reconociendo que Dios lo había...
Como muchos creyentes, el profeta Habacuc preguntó sobre la maldad en su nación.