En contraste con teorías subjetivas sobre la muerte de Cristo, la Biblia enfatiza que objectivamente logró la salvación de los suyos.
La regeneración es la implantación de vida en la persona para que pueda responder a Dios positivamente.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.