Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.
Como hijos del día, tenemos que vivir en una forma alerta y sobria, armados de fe, amor y esperanza.
Según el método presentado en El pastor y la consejería, después de escuchar y considerar, es momento de hablar para reorientar a la persona...