Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
Ha habido por lo menos once influyentes escuelas de intepretacíon bíblica: la alejandrina, la antioqueña, la cuádruple, la eclesiástica, la herética, la luterana, la...
Las viudas ya tuvieron abundante comida, pero todavía quedó por resolverse la continuación del linaje extinto de los hombres difuntos.