Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.
No importando cuánto hayamos avanzado en la vida cristiana, siempre podemos crecer más y más.
La iglesia siempre es visible pero tiene aspectos invisibles desde nuestra perspectiva.
Hubo varias condiciones eclesiásticas, intelectuales, científicas, políticas y culturales que clamaban por una reforma de la iglesia, pero los papas resistieron los impulsos reformadores.