En los Salmos las naciones no sólo observan la gloria de Dios en Israel sino también son invitadas a alabarlo y servirlo.
Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.
En su relación tempestuosa con los Gálatas, Pablo demostró las características de un verdadero ministro del evangelio.
La ascensión de Cristo es la culminación de su ministerio como Señor, Sacerdote y ser humano.