Después del matrimonio de Booz y Rut y el nacimiento de su bebé, ellos desaparecieron de la historia para dejar lugar a los dos actores principales.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.
La justificación tiene dos aspectos: el perdón de los pecados y la imputación de la justicia de Cristo.
Hubo varias condiciones eclesiásticas, intelectuales, científicas, políticas y culturales que clamaban por una reforma de la iglesia, pero los papas resistieron los impulsos reformadores.