Siguiendo el model presentado en El pastor y la consejería, el segundo paso es considerar los problemas y la dirección del corazón de la persona en referencia a sus problemas.
Lleno de muchas leyes ahora obsoletas, Levítico nos enseña que podemos ser santos por la expiación que Dios hace posible.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.
Los cristianos pueden estar seguros de su elección y de su entrada en el reino eterno de Cristo.