El primer paso de la consejería bíblica es escuchar con atención para valorar lo que la persona está diciendo.
El principal medio de gracia es la palabra de Dios predicada.
Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
La fe es el único y el apto instrumento de la justificación.