En respuesta a la tercera amenaza al bienestar de la iglesia, los autores instaron a los tesalonicenses a trabajar diligentemente y a confiar en Cristo.
Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
Los padres de la iglesia llamados los polemicistas suirgieron después de los apologistas para seguir desarrollando y defendiendo la teología cristiana.
Con algunos episodios inspiradores y otros sumamente desagradables, Jueces argumenta a favor de la necesidad de un rey de la tribu de Judá.