En respuesta a la tercera amenaza al bienestar de la iglesia, los autores instaron a los tesalonicenses a trabajar diligentemente y a confiar en Cristo.
Dios prometió que la gloria posterior de su templo sería mayor que su gloria pasada.
En el siglo XX, varios "ismos" surgieron y decayeron, prometiendo una salvacón que solo el evangelio puede ofrecer.
La falta de satisfacción en nuestras vidas puede ser por prioridades equivocadas.