En respuesta a la tercera amenaza al bienestar de la iglesia, los autores instaron a los tesalonicenses a trabajar diligentemente y a confiar en Cristo.
Como la promesa y la ley son distintas categorías y funcionan independientemente, la salvación tiene que ser o por promesa o por ley.
Aunque casi todos los cristianos practicamos el bautismo, hay diferentes perspectivas sobre su significado.
Los capítulos 6 al 9 de la Confesión fluyen lógica y teológicamente del pecado al pacto y luego a Cristo y al libre albedrío...