Por medio de una asututa conversación, Booz ganó el derecho de redimir un terreno de Noemí y de casarse con Rut.
La reforma protestante avanzó y a veces retrocedió en Suiza, el Reino Escandinavo, Francia y los Países Bajos.
Después de escuchar el plan de Dios, el profeta Habacuc se atrevió a decirle a Dios que no debía hacer eso.
En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.