La iglesia en Tesalónica nació en medio de oposición, recibiendo y continuando en necesidad de la gracia y la paz de Dios.
Cuatro personajes importantes del cuarto siglo fueron Ambrosio, Juan Crisóstomo, Agustín de Hipona y Jerónimo.
La reforma protestante avanzó y a veces retrocedió en Suiza, el Reino Escandinavo, Francia y los Países Bajos.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.