En la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo para que nosotros fuéramos hechos también hijos de Dios por medio de la adopción.
En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.
Entre el Credo de Atanasio y el Catecismo de Ginebra pasó todo un milenio, resumido en este episodio.
El uso profético que el Nuevo Testamento hace del Antiguo Testamento exhibe la continuidad entre los dos testamentos y el cumplimento del Antiguo en...