Aunque el texto no menciona la actividad de Dios, es claro que estuvo guiando las vidas de Rut y de Booz para que se encontraran.
La Biblia es un libro enteramente humano y enteramente divino, así como es la persona de Jesuscristo.
El pueblo afirmó su amor por Dios, y Dios afirmó su presencia en medio de ellos.
Los peligros gemelos de sub- y sobre-contextualizar se pueden disminuir con una definición adecuada de la contextualización.