Aunque el texto no menciona la actividad de Dios, es claro que estuvo guiando las vidas de Rut y de Booz para que se encontraran.
No importando cuánto hayamos avanzado en la vida cristiana, siempre podemos crecer más y más.
Después de notar que tan poco el pueblo había logrado, Dios lo reanimó con su presencia.
Los primeros cuatros concilios ecuménicos fueron Nicea (325), Constantinopla (381), Éfeso (431) y Calcedonia (451).