Mientras la Moabita Rut demostró fe y amor, su suegra israelita Noemí expresó amargura, porque consideró que Dios estaba en su contra.
El principal medio de gracia es la palabra de Dios predicada.
Después de escuchar el plan de Dios, el profeta Habacuc se atrevió a decirle a Dios que no debía hacer eso.
Los cristianos pueden estar seguros de su elección y de su entrada en el reino eterno de Cristo.