Mientras la Moabita Rut demostró fe y amor, su suegra israelita Noemí expresó amargura, porque consideró que Dios estaba en su contra.
Este episodio repasa unos temas de interés especial en la segunda mitad de la Segunda Confesión Helvética.
Demostramos el fruto del Espíritu restaurando al hermano caído en pecado.
La regeneración es la implantación de vida en la persona para que pueda responder a Dios positivamente.