El Catecismo Mayor amplia sobre los temas cubiertos concisamente en el Catecismo Menor.
Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.
Después de notar que tan poco el pueblo había logrado, Dios lo reanimó con su presencia.