El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.
Después de los apóstoles, surgieron los que se llaman los padres apostólicos o posapostólicos y los apologistas.
Si los judíos no pueden ganar el favor de Dios por medio de obediencia a su ley, ¡cuánto más obvio es que los gentiles...