El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.
La justificación tiene dos aspectos: el perdón de los pecados y la imputación de la justicia de Cristo.
Algunas herejías antiguas afligieron y retaron la iglesia, como el gnosticismo, el docetismo, el ebionismo, el marcionismo, el montanismo, el novacionismo, el monarquianismo y...
El día del Señor será no solo una destrucción universal sino también una renovación universal.