El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.
Dios convirtió pasitos de fe y de obediencia en una bendición enorme.
En medio de los oráculos de juicio hay dos profecías que Jesús cumple.
Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.