El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.
Dios nos ha concedido todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana y tener comunión con él.
Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.
Como muchos creyentes, el profeta Habacuc preguntó sobre la maldad en su nación.