Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
Aunque Jonás había experimentado la misericordia de Dios, no quiso que Dios tuviera misericordia de los ninivitas.
No sólo murió y resucitó Cristo por los cristianos sino también los cristianos morimos y resucitamos con Cristo. El resultado de morir y resucitar...
La segunda de dos partes de la entrevista con Arturo Perez sobre su nuevo libro, "El problema soy yo"