Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Al usar el Antiguo Testamento ampliamente, el Nuevo Testamento nos demuestra principios de interpretación.
El ordo salutis es el orden de los beneficios de redención que el Espíritu Santo aplica a los creyentes.