Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
Algunas herejías antiguas afligieron y retaron la iglesia, como el gnosticismo, el docetismo, el ebionismo, el marcionismo, el montanismo, el novacionismo, el monarquianismo y...
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.