Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
En el siglo XX, varios "ismos" surgieron y decayeron, prometiendo una salvacón que solo el evangelio puede ofrecer.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.