Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
Aunque el Señor va a venir como ladrón en la noche, no sorprenderá a los que son del día y no de la noche.
En el llamamiento interno o eficaz Dios nos persuade a arrepentirnos y creer en Cristo.
Mucho aprendizaje es una cuestión de recordar las verdades que ya sabemos.