Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
La aparente demora de Jesús en regresar no es un problema para los cristianos sino una oportunidad.
En respuesta a la segunda queja del profeta, Dios anunció que el justo por su fe vivirá.
La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.