Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
Hubo varias persecuciones por parte del Imperio Romano contra los cristianos durante los siglos dos, tres y cuarto.
En el vientre del pez, Jonás bajó una cuarta vez, y desde el fondo del már, oró al Señor, reconociendo que Dios lo había...
Cada una de las posturas milenialistas tiene sus problemas, pero algunas más que otras.