Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.
La resurrección de Cristo garatiza la resurrección del cuerpo en el día final.