Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
Cuando falsos maestros proclaman errores sobre la venida del Señor, los cristianos no debemos alarmarnos o dejarnos engañar.
Demostramos el fruto del Espíritu restaurando al hermano caído en pecado.
En el siglo XIX, unos movimientos por dentro y por fuera afectaron la iglesia mucho - el romanticismo, la revolución industrial, la escuela dominical,...