Después de los apóstoles, surgieron los que se llaman los padres apostólicos o posapostólicos y los apologistas.
Diferentes denominaciones encuentran la esencia de la iglesia en la estructura, en la doctrina o en la expereriencia.
En su relación tempestuosa con los Gálatas, Pablo demostró las características de un verdadero ministro del evangelio.
Hubo varias persecuciones por parte del Imperio Romano contra los cristianos durante los siglos dos, tres y cuarto.