La séptima y última sección de la Confesión de Fe de Westminster cubre lo básico de la escatología.
En la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo para que nosotros fuéramos hechos también hijos de Dios por medio de la adopción.
Como muchos creyentes, el profeta Habacuc preguntó sobre la maldad en su nación.
En respuesta a la segunda queja del profeta, Dios anunció que el justo por su fe vivirá.