Ha habido por lo menos once influyentes escuelas de intepretacíon bíblica: la alejandrina, la antioqueña, la cuádruple, la eclesiástica, la herética, la luterana, la gramatica-histórica, la dogmática, la redentora-histórica, la modernista y la posmodernista.
El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Pablo y sus compañeros reconocieron que la iglesia en Tesalónica imitó las iglesias en Judea al ser fieles en medio de oposición.
Aunque denuncian la maldad de las naciones, los profetas también proclamaron la eventual inclusión de las naciones en la salvación de Dios.