Cuando falsos maestros proclaman errores sobre la venida del Señor, los cristianos no debemos alarmarnos o dejarnos engañar.
Por varios factores, entre los años 400 y 600, el poder del obispo de Roma creció enormamente.
Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.
La segunda de dos partes de la entrevista con Arturo Perez sobre su nuevo libro, "El problema soy yo"