Dos pruebas de la doctrina de justificación por sola fe son la misma experiencia de los Gálatas y el ejemplo de Abraham.
El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).
En la definición de la iglesia la doctrina tiene más peso que la estructura y la experiencia.
En su relación tempestuosa con los Gálatas, Pablo demostró las características de un verdadero ministro del evangelio.