Si nuestro conocimiento de Dios depende de su auto-revelación, tenemos que saber cómo Dios se ha revelado. En este episodio, se distingue entre la revelación general (la creación y la providencia) y la revelación especial (la palabra). Además, consideramos los limitantes de la revelación general, los cuales hacen necesaria la especial.
El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.
El Catecismo de Heidelberg sigue siendo uno de los más queridos entre cristianos reformados por su calidez y sensibilidad pastoral.