Si nuestro conocimiento de Dios depende de su auto-revelación, tenemos que saber cómo Dios se ha revelado. En este episodio, se distingue entre la revelación general (la creación y la providencia) y la revelación especial (la palabra). Además, consideramos los limitantes de la revelación general, los cuales hacen necesaria la especial.
Como la promesa y la ley son distintas categorías y funcionan independientemente, la salvación tiene que ser o por promesa o por ley.
El primer estado del ser humano fue de inocencia, el cual incluyó algunas instituciones fundamentales y una prueba especial.
Además de la justificación, los que confían en Cristo reciben la adopción como hijos, y son la descendencia de Abraham y herederos de Dios.