Si nuestro conocimiento de Dios depende de su auto-revelación, tenemos que saber cómo Dios se ha revelado. En este episodio, se distingue entre la revelación general (la creación y la providencia) y la revelación especial (la palabra). Además, consideramos los limitantes de la revelación general, los cuales hacen necesaria la especial.
Por medio de la adopción, Dios Padre nos otorga el mismo privilegio de ser hijos que Jesucristo disfruta.
El ordo salutis es el orden de los beneficios de redención que el Espíritu Santo aplica a los creyentes.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.