Hay cuatro posturas sobre el milenio: posmilenialismo, amilenialismo, premilenialismo histórico y premilenialismo dispensacionalista.
Aunque era más exitoso que todos los falsos maestros, Pablo quiso gloriarse exclusivamente en la cruz de Cristo.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
En su relación tempestuosa con los Gálatas, Pablo demostró las características de un verdadero ministro del evangelio.