Cada una de las posturas milenialistas tiene sus problemas, pero algunas más que otras.
Como hijos del día, tenemos que vivir en una forma alerta y sobria, armados de fe, amor y esperanza.
La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
Sin sutileza alguna, Pablo empezó esta carta con una fuerte reprensión, porque los Gálatas se habían desviado del único evangelio para creer otro evangelio...