El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).
Lleno de muchas leyes ahora obsoletas, Levítico nos enseña que podemos ser santos por la expiación que Dios hace posible.
En la teología reformada, el pacto de gracia es el puente que conecta la antropología con la cristología, la pneumatología y la escatología.
Los autores del Nuevo Testamento interpretaron textos del Antiguo teológicamente, no sólo de acuerdo con las doctrinas bíblicas sino también con la trayectoria histórica...