La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
Si los judíos no pueden ganar el favor de Dios por medio de obediencia a su ley, ¡cuánto más obvio es que los gentiles...
Dios convirtió pasitos de fe y de obediencia en una bendición enorme.
Lejos de inventar las historias de Jesús, los apóstoles las vivieron, viendo y escuchando lo que nos reportaron.