La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
En el vientre del pez, Jonás bajó una cuarta vez, y desde el fondo del már, oró al Señor, reconociendo que Dios lo había...
Después de notar que tan poco el pueblo había logrado, Dios lo reanimó con su presencia.
Además de los atributos incomunicables que solo Dios posee, hay atributos comunicables que él comparte en una medida menos con los seres humanos.